| Como
seleccionar un sistema de control de presencia |
| Antes
de adquirir un sistema de control de horarios es importante
hacernos una serie de preguntas: |
| 1
- ¿ Qué capacidad tiene el sistema ?
El
número de usuarios del sistema influirá en el
modelo que queramos adquirir. |
2
- ¿ El software ofrece funciones que realmente necesitamos
?
| 2.1
¿ Genera informes sencillos y que se puedan exportar
a otros formatos, para poder trabajar con ellos ? |
| 2.2
¿ Permite flexibilidad, que el software muestre
tantas entradas y salidas como se quieran, y que dé
el total de horas trabajadas ? |
| 2.3
¿ Es posible el control de incidencias ? ( salidas
para fumar ...) algunos terminales en el mercado no permiten
esta función. |
| 2.4
¿ Se pueden introducir manualmente marcajes si
un trabajador se olvida de fichar ? |
| 2.5
¿ El software está en castellano ? Algunos
terminales se venden con el software de fábrica
en inglés ( normalmente gratuito ) poco elaborado
para las necesidades normales de una empresa y que precisa
ser integrado. |
|
| 3
- ¿ Cuál es el servicio postventa ?
La
disponibilidad de servicios de soporte por un distribuidor
español será imprescindible para solucionar
cualquier problema que pueda presentar la implantación
de aparato, el tiempo de respuesta en cuanto a la garantía.
|
| 4
- ¿ Puede funcionar autónomamente ?
Algunos
equipos de control de horarios requieren que siempre haya
un ordenador dedicado, otros pueden funcionar de forma autónoma.
|
5
- ¿ Cuánto cuesta ?
Hay
que valorar el precio del terminal de control de presencia
así como el precio del software. Asimismo es conveniente
preguntar que equipos o gastos adicionales se requieren
para que el control de horarios funcione correctamente.
Es habitual que el costo de conversores, unidades adicionales
necesarias para controlar puertas, módulos especiales
de software o licencias, cambian notablemente el precio
de un producto.
|
En
definitiva hay que tener en cuenta tanto las propias necesidades
como el precio. Comprar barato si el sistema no nos ofrece
las soluciones para el que lo hemos adquirido será
una inversión poco adecuada. Por otro lado comprar
un sistema sofisticado del que realmente solo emplearemos
algunas de sus funciones puede constituir un gasto innecesario. |