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'Beckham
entrenó en solitario tras perder el vuelo que le traía
a Madrid y tendrá que pagar una multa'. El ejemplo
sorprendió ayer a los asistentes a la jornada sobre
La gestión del absentismo en la empresa, organizada
por la firma de abogados y asesores fiscales Landwell y la
consultora PricewaterhouseCoopers. La noticia sobre uno de
los jugadores de fútbol mejor pagados del mundo, publicada
en la prensa hace meses, fue presentada ayer como 'problemas
de absentismo en el Real Madrid' por el consultor de PwC Julio
Bengoa, tras advertir a la audiencia de que la ausencia no
justificada en el lugar de trabajo 'no es algo fácil
de prevenir'. No obstante, Bengoa explicó luego su
ejemplo, que encierra una medida coercitiva por parte de la
empresa ante el hecho en sí: la aplicación de
una sanción económica. Pero además, el
castigo tiene en cuenta un componente emocional: la estrella
del Real Madrid tuvo que hacer el entrenamiento en total soledad.
Casi
está de más decirlo. El absentismo laboral no
es algo nuevo. Ya se han estudiado los costes y perjuicios
que ocasiona a las empresas, pero en los últimos años,
el fenómeno está en aumento. El absentismo representa
entre un 1,5% y un 4% del PIB en la Unión Europea.
Por eso, durante la jornada, expertos en el tema se centraron
en cómo gestionarlo y en qué hacer para prevenirlo,
en el marco de un mercado que es cada vez más competitivo.
Julio
Bengoa resaltó la 'vertiente humanista del absentismo',
e identificó como posibles causantes la falta de promoción
y de motivación de los empleados, y el hecho de que
quizás realizan tareas monótonas en sus puestos
de trabajo. 'Es muy importante que los empleados estén
conectados a los objetivos generales y al proyecto de la empresa;
que haya un vínculo emocional entre el trabajador y
la compañía', señaló. 'Hay que
ver cómo hacer para cautivar la voluntad del empleado.
Hay que estudiar su estructura emocional, ver la agenda oculta
de los empleados', agregó.
Marta
Alamán habló de los costes directos e indirectos
que pagan las empresas ante el absentismo de sus trabajadores.
Como costes directos, enumeró el del complemento salarial,
el del sustituto, el de la seguridad social y el que implican
los accidentes de trabajo.
Como
costes indirectos, se citó el tiempo que implica el
buscar a la persona adecuada para sustituir al empleado, la
formación que hay que darle a esa persona, la adaptación
del sustituto al puesto de empleo, la aceptación del
sustituto por parte de sus compañeros y la recarga
de tareas que implica para el resto de los empleados, entre
otras cosas.
Marta
Alamán se extendió también sobre todo
lo que puede hacer la empresa para no perder competitividad
por el índice de absentismo, como crear cultura, motivar
al personal, encontrar mecanismos para que el empleado se
reintegre al trabajo sin inconvenientes e implicar a los mandos
medios en este proceso, al margen del seguimiento y control
que propuso que las empresas hicieran sobre las bajas del
personal. De cara al futuro, la experta laboral advirtió
sobre la importancia creciente que los trabajadores le están
dando al tiempo personal y de ocio: 'Hay que empezar a tenerlo
en cuenta y actuar en consecuencia'.
Plan para gestionar ausencias:
Investigar
Los
expertos coinciden en que una empresa no debe avergonzarse
del índice de absentismo de sus empleados y está
obligada a averiguar cuáles son las causas del mismo:
enfermedad real o simulada, alargamiento de la baja laboral,
accidentes de trabajo, clima laboral insostenible, ausencia
de interés en el empleo, escasa o nula motivación,
o responsabilidades de tipo familiar, entre otras.
Motivar
La
importancia de reforzar la cultura corporativa y generar motivación
para que el empleado se sienta identificado con la empresa
y su estrategia son cruciales para disminuir el índice
de ausencias de trabajo. También, el generar información
y buena comunicación en todos los niveles de la compañía.
Estudiar
Los
implicados en la gestión del absentismo laboral deben
trabajar de manera coordinada: la empresa, el servicio público
de salud y las mutuas, efectuando un seguimiento y control
de la salud de los trabajadores y de las altas y bajas laborales
solicitadas para detectar eventuales fraudes y para certificar
las bajas por discapacidad.
Diferenciar
Es
fundamental que las empresas aprendan a diferenciar el absentismo
laboral justificado del que no lo es, que observen el fenómeno
del absentismo presencial, y que piensen en otras causas de
ausencia en el trabajo, como pueden ser el acoso laboral y
el síndrome del quemado (burn out), por ejemplo.
Actuar
Ante
el absentismo laboral, los expertos recomiendan elaborar un
programa con un enfoque sistémico. Es decir: tras estudiar
el fenómeno y las causas que lo provocan, involucrar
a las distintas partes implicadas y asignar tareas y responsabilidades
claras dentro del programa destinado a combatir el fenómeno.
Trabajadores
implicados con los objetivos de la empresa
Entre
2001 y 2004, la cadena nacional de supermercados Caprabo puso
en marcha un plan para adaptar sus recursos humanos a un cambio
cultural. Hasta 2003, la estrategia estaba orientada a los
resultados; a partir de entonces, se orienta hacia las personas.
Dolors Blasco, responsable de RR HH de Caprabo, expuso ayer
la importancia de la gestión del absentismo de los
empleados de la empresa , ya que Caprabo quiere que sus clientes
no sólo estén safisfechos: quiere que hablen
también de su oferta 'variable' de productos. Y para
ello, se apoya en su equipo humano y en los proveedores. Entre
enero y agosto de 2005, la cadena tuvo un nivel de absentismo
del 8% de media. Pero realizó un estudio pormenorizado
de sus causas, convencida de que la ausencia de sus empleados
implica dar un servicio de menor calidad y más tiempo
de espera en la línea de cajas, por ejemplo.
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